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Numerosos estudios realizados en el ámbito internacional y europeo demuestran el bajo porcentaje de personas que disponen del adecuado nivel de alfabetización para comprender y utilizar la información sanitaria.
Todo ello repercute negativamente en aspectos fundamentales como los siguientes: la prevención; el control y manejo de las enfermedades; el empeoramiento del estado de salud; la disminución de calidad de vida; el incremento de errores relacionados con la medicación; un mayor número de acceso al servicio de urgencias; y un incremento de los ingresos hospitalarios.
De acuerdo a los Centros de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) el bajo nivel de competencia y alfabetización sanitaria afecta directamente a la capacidad de las personas de:
CONSECUENCIAS DE UN BAJO NIVEL DE ALFABETIZACIÓN SANITARIA
Adaptado de: (What We Know About Health Literacy. CDC, 2009)
Lo más importante de la salud no es tanto la información que se transmite como el modo en cómo se hace para que el mensaje –consejos, recomendaciones, prescripciones, etc.- se reciba y asimile correctamente.
Si no existe una correcta alfabetización sanitaria del paciente y usuario se dificulta enormemente su capacidad de empoderamiento (“empowerment”).
EMPODERAMIENTO
“El empoderamiento, es un proceso educativo diseñado para ayudar a los pacientes a desarrollar los conocimientos, las habilidades, actitudes y grado de auto-conciencia necesaria para asumir efectivamente la responsabilidad de sus decisiones relacionadas con la salud, siendo un elemento clave de la educación para la salud. Para tener la capacidad de ejercer un mayor control sobre su salud, la población necesita disponer de la información, el conocimiento y la comprensión de dicha información. Esto le da confianza y la voluntad de afirmar el control. La alfabetización en salud también incluye la comprensión correcta en relación a la salud y el sistema de salud, y permite a los pacientes a comprender y actuar en su propio interés.”
Kickbusch, 2004
En definitiva, la educación para la salud facilita la propia capacitación de las personas desde tres puntos de vista fundamentales: